

Había dos ventanas en un callejón que se miraban mutuamente. Había agua en el piso y caía ese chipichi que cada vez escasea más. La luz era verde.
Cuando una ventana apunta a otra ventana se dice que hay una “cita”, es como ver el alma de alguien atreves de los conos y bastones del ojo.
Estas son imágenes de mi último trabajo; el primer ventanal.